martes, 28 de mayo de 2013

CUENTO DEL CAMINO

En un pueblo llamado Egópolis, a la entrada del mismo pasaba el camino:
Caía la noche y reunidos bebiendo, fumando y charlando... varios jóvenes ven llegar a ese caminante. Él curtido, de rasgos amables, ojos suaves y vivaces, con una sonrisa pregunta: "habrá algo caliente para que yo pueda continuar mi viaje?"
Al principio hubo silencio, pues su voz era dulce y potente. Luego uno de los reunidos miró a los otros y con aprobación y curiosidad dijo: "claro, siempre hay un lugar en nuestro pueblo, cierto chicos?". Y los siete chicos le dieron un banco donde sentarse.
"De dónde vienes?", preguntó uno desde la penumbra, pues estaban en un fogón ardiente.
Mientras el viajero aceptaba una taza de bebida, contestaba: "No de muy lejos, pero ese es el camino que me lleva."
"Traes poco equipaje", dijo una chica curiosa, observando que el extraño traía una mochila pequeña.
"Es todo lo que tengo", contestó.
"Cómo te llamas?", preguntó otro.
"Ángel", contestó sonriendo. "Y ustedes?"
"Yo Manuel, él Víctor, ella Sara, él Juan, ella Aurora, él Antonio y ella Luz".
Ángel saludó y agradeció. Llevaba un pañuelo en la cabeza y le preguntaron por qué.
"En la noche protege del frío y en el día del sol".
Su ropa era simple y cómoda pero se veía impecable y tranquilo.
Ángel preguntó entonces, "qué tal el pueblo?"
Todos rieron y trataron de hablar. Pero Manuel dijo: "Éste es EL lugar, todos tenemos lo que queremos, casas, autos, comodidades, dinero, viajes... todo. Es maravilloso, competimos y cada vez tenemos más."
Ángel con una sonrisa dijo: "Y por qué estáis aquí, en el bosque donde nada de eso sirve?"
"Nos reunimos, hacemos apuestas para nuestras próximas posesiones... Viajero quédate un tiempo y todo tendrás aquí", decía Antonio.
"Todo tengo", dijo Ángel, "y voy por más".
"Oye, tú eres más ambicioso que nosotros, verdad?"
"Os digo que sí, no me quedo en un lugar".
"Y cuál es tu tesoro?", preguntó Sara.
"Esta charla...", contestó Ángel.
Rieron, pero Luz que no hablaba dijo con dulzura: "Adónde vas?"
"A buscar fortuna", dijo Ángel sonriendo.
Víctor rió y dijo "Él tiene más que nosotros bien guardado".
Y Luz pensativa dijo: "Quiero ver esos tesoros, me llevas?"
Ángel dijo "tú lo has dicho, puedo compartir, pero debes ver bien por dónde va el camino."
"Me gustan los desafíos, cuándo partes?"
"Al amanecer", dijo Ángel.
"Epa! Así no puedo, tengo que dejar todo", dijo Luz.
"Lo siento", respondió Ángel, "no llegaré a tiempo y de eso se trata, dejar todo para obtener más, no es que les gusta apostar?"
Luz, ahora sintiendo que sus amigos esperaban que se rinda, por vergüenza dijo "Okey, al alba estaré con mi equipaje."
"Bien", dijo Ángel, "no traigas tanto, y si al alba estás, acompáñame."
Todos chocaban manos y reían, y así pasó la noche.
Al alba Ángel ya estaba listo y cuando partía y no veía a Luz, una camioneta apareció con los 7 amigos y Luz bajó desafiante diciendo "Ángel, ahora verás quién soy", mientras le daban una mochila gigantezca y pesada.
Ángel le dijo "es mucho Luz", y ella contestó "yo puedo, debo llevar todo lo necesario."
Ángel dijo "es tu equipaje, no el mío."


Enero de 2006.

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